Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá (Cumaná, 3 de febrero de 1795-Berruecos, 4 de junio de 1830), conocido como el "Gran Mariscal de Ayacucho", fue un político, estadista, diplomático y estratega militar venezolano, prócer de la Independencia. El título de Gran mariscal de Ayacucho fue otorgado por el Congreso peruano en 1824; igualmente recibió el título de general en jefe del Ejército de la Gran Colombia, rango más alto dado por el Congreso de la Gran Colombia, y fue comandante del Ejército Libertador del Sur, cargo otorgado por Simón Bolívar.
Participó en toda la gesta independentista y se consagró en la Batalla de Ayacucho al derrotar al último virrey español en América. Como lugarteniente de "El Libertador" realizó actividades diplomáticas que permitieron la conformación del Ejército Libertador del Sur, al cual Bolívar le dio la responsabilidad de comandar en 1822, labor que realizó venciendo al ejército realista español en la batalla de Pichincha, donde obtuvo el grado de general. Asimismo, participó en la creación de la nación del Ecuador, de quien fue uno de sus fundadores y de la actual Bolivia, siendo Delegado de Protector dispuesto por Bolívar.
Antonio José de Sucre. Salón Elíptico del Capitolio Nacional. Óleo sobre tela.
Martín Tovar y Tovar (1827 - 1902)
El armisticio de Santa Ana
Tras la liberación de la Nueva Granada y creada la República de Colombia, Bolívar firma con el general español Pablo Morillo, el 26 de noviembre de 1820, un Armisticio, así como un Tratado de Regularización de la Guerra. Sucre redactó este Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra, considerado por Bolívar como "el más bello monumento de la piedad aplicada a la guerra". La importancia de los documentos redactados por Sucre, en lo que significó su primera actuación diplomática, fue la paralización temporal de las luchas entre los patriotas y los realistas, y el fin de la guerra a muerte iniciada en 1813. El Armisticio de Santa Ana le permitió ganar tiempo a Bolívar para preparar la estrategia de la Batalla de Carabobo, que aseguró la independencia venezolana. El documento, marcó un hito en derecho internacional, pues Sucre, fijó mundialmente el trato humanitario que desde entonces empezaron a recibir los vencidos por los vencedores en una guerra. De esta forma se convirtió en pionero de los derechos humanos. Fue de tal magnitud la proyección del tratado que Bolívar en una de sus cartas escribió: "este tratado es digno del alma de Sucre. El Tratado de Armisticio tenía por objeto suspender las hostilidades para facilitar las conversaciones entre los dos bandos, con miras a concertar la paz definitiva". El Armisticio se firmó por seis meses y obligaba a ambos ejércitos a permanecer en las posiciones que ocupaban en el momento de su firma "...Por el cual desde ahora en adelante se hará la guerra entre España y Colombia como la hacen los pueblos civilizados"

Monumento de Mariscal Sucre ubicado en la Av. 6 de Agosto de Cochabamba en Bolivia
Emancipación de Ecuador, Perú y Bolivia
Comenzó entonces la campaña de liberación de Ecuador, que tuvo su culminación en la batalla de Pichincha librada el 24 de mayo de 1822. Con esta victoria de Sucre se consolidó la independencia de la Gran Colombia, se consumó la de Ecuador y quedó el camino listo para la batalla contra las últimas fuerzas realistas que quedaban en el Perú. Tras una reunión en Guayaquil entre Simón Bolívar y San Martín, este último cede parte de su ejército al primero, y se retira definitivamente de las batallas de la emancipación hispanoamericana. Así, Sucre llegó y entró en Lima en 1823, precediendo a Bolívar. El 1 de diciembre de 1823 llegó a Yungay, estableciéndose en él por ser el punto céntrico del acantonamiento. Acomodó en sus inmediaciones a los batallones "Voltígeros de la Guardia" y "Pichincha" a los que la población avitualló y pertrechó hasta ponerlos en condiciones de marchar el 25 de febrero hacia Huánuco. Participó junto a Bolívar el 6 de agosto de 1824 en la batalla de Junín y, el 9 de diciembre del mismo año, venció al virrey José de la Serna en Ayacucho, acción que significó el fin del dominio español en el continente sudamericano. El Parlamento peruano lo nombró Gran Mariscal y General en Jefe de los Ejércitos.
Al frente de estos se marchó al Alto Perú, donde, junto a los líderes libertarios, fundó la República de Bolívar (después denominada República de Bolivia) en homenaje al Libertador, a quien encargó la redacción de su Constitución, la cual fue promulgada en 1826 bajo la premisa de ser "la Constitución más liberal del mundo." Al frente del Gobierno boliviano, Sucre promulgó leyes progresistas; ejecutó la división política del país de acuerdo con la Constitución propuesta por Simón Bolívar; impulsó la instrucción pública; organizó el aparato administrativo; y, encaminó ambiciosos programas para la recuperación económica. El 18 de abril de 1828, estalló un motín en Chuquisaca. El Mariscal Sucre fue herido de dos balazos. Este incidente ocasionó que el Mariscal tomara la decisión de abandonar el cargo de Presidente de Bolivia para evitar rencillas y contribuir a la pacificación de la República. La Asamblea local lo nombró presidente vitalicio, pero dimitió en 1828 a raíz de los motines y la presión de los peruanos opuestos a la independencia boliviana. Se retiró entonces a Ecuador acompañado de su hija María Teresa y de su esposa, Mariana Carcelén de Guevara y Larrea, Marquesa de Solanda y de Villarocha.

La capitulación de la batalla de Pichincha, óleo sobre lienzo de Antonio Salas
Batalla de Ayacucho
La Batalla de Ayacucho fue el último gran enfrentamiento dentro de las campañas terrestres de las Guerras de Independencia Hispanoamericana (1809-1826). La batalla se desarrolló en la Pampa de la Quinua en el departamento de Ayacucho, Perú, el 9 de diciembre de 1824. La victoria de los independentistas, significó la desaparición del último virreinato que seguía en pie, el del Perú, y puso fin al dominio colonial español en Sudamérica; se cerraba la Independencia del Perú . Así finalizaban las batallas de la independencia del Perú, con una capitulación militar que se transformaría años más tarde en tratado diplomático firmado en París el 14 de agosto de 1879. Antes del inicio de la batalla, el general Antonio José de Sucre arengaba a sus tropas:
"¡Soldados!, de los esfuerzos de hoy depende la suerte de América del Sur; otro día de gloria va a coronar vuestra admirable constancia. ¡Soldados!: ¡Viva el Libertador! ¡Viva Bolívar, Salvador del Perú!."
Batalla de Ayacucho, óleo sobre lienzo de Martín Tovar y Tovar.
Gracias a esta publicación pude conocer la historia de este personaje tan importante acerca de la que personalmente desconocia
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